1/3 taza de arroz de grano corto
2 tazas de leche
1/2 cucharadita de esencia de vainilla
3 cucharadas de azúcar
30 g de manteca
125 g de fruta escarchada variada en trozos
2 cucharadas de Kirsch
CREMA INGLESA
1 cucharada de gelatina
4 yemas de huevo
3 cucharadas de azúcar
1 cucharadita de fécula de maíz
1 taza de leche
300 ml de crema de leche
SALSA DE ALBARICOQUE O DAMASCO
125 g de orejones
2 cucharadas de Kirsch
1 o 2 cucharadas de azúcar

Unte con aceite un molde decorativo con capacidad para 8 tazas.
Ponga el arroz en una cacerola con 2 tazas de agua fría.
Llévelo lentamente a ebullición, cuézalo 2 minutos y escúrralo.
Vuelva a poner el arroz en la cacerola junto con la leche y la esencia de vainilla.
Remueva constantemente y cuézalo a fuego lento durante 25 minutos, o hasta que el arroz esté tierno y haya absorbido la
leche.
Cuando aún esté caliente, añada el azúcar y la manteca.
Tápelo y déjelo enfriar.
Disponga la fruta escarcahada en un bol, añada el Kirsch y déjela en remojo.
CREMA INGLESA
Vierta 2 cucharadas de agua en un bol refractario pequeño, esparza la gelatina y ponga el bol sobre un recipiente con
agua caliente hasta que se disuelva.
En un bol grande, bata las yemas de huevo, el azúcar y la fécula de maíz hasta que la preparación presente un color claro
y esté espesa.
En una cacerola caliente la leche hasta que esté a punto de ebullición.
Vierta la leche en la preparación anterior sin deja de batir y póngalo todo de nuevo en la cacerola.
Bata a fuego lento hasta que se espese y obtenga una crema fina, de manera que al introducir en ella el reverso de una
cuchara, éste se empañe de una capa fina (no caliente en exceso la crema ni deje que cuaje).
Incorpore la gelatina disuelta.
Tápelo y déjelo enfriar un poco.
Una vez fríos, mezcle el arroz con la crema.
Bata la crema hasta que esté a punto nieve.
Con cuidado, mezcle la fruta y la crema con el arroz.
Páselo a un molde engrasado y alise la superficie.
Tápelo y déjelo en la heladera varias horas hasta que esté consistente.
Desmoldélo en una fuente y sírvalo con la salsa de albaricoque.
PARA PREPARAR LA SALSA DE ALBARICOQUE O DAMASCOS
ponga los orejones en una cacerola pequeña y cúbralos con agua.
Déjelos en remojo 30 minutos.
A continuación, cuézalos a fuego lento durante 10 minutos, hasta que estén tiernos.
Escúrralos y reserve el líquido.
Déjelos enfriar, páselos por una picadora y añada el líquido reservado hasta que la salsa esté consistente.
Añada Kirsch y azúcar a gusto.
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