leche 600 cm3
esencia de vainilla 1/2 cucharada
azúcar molida 75 g
sémola 50 g
chocolate semiamargo en tabletas 225 g
queso mascarpone 225 g
rectángulo de bizcochuelo de 10 x 20 cm
almíbar 1 copita de coñac
licor de cacao 1/2 copita
PARA LA DECORACIÓN
crema chantillí 150 g
chocolate cobertura blanco cantidad necesaria
PARA LOS 150 G DE CREMA CHANTILLI
crema de leche 120 cm3
azúcar impalpable 30 g
esencia de vainilla 3 o 4 gotitas

Hervir la leche.
Volcar la esencia de vainilla y mezclar.
Incorporar el azúcar.

Agregar la sémola.
Mezclar al mismo tiempo.
Revolver continuamente hasta cocer la preparación.

Retirar del fuego.
Inmediatamente después, integrar el chocolate semiamargo cortado en trozos.
Revolver.
Una vez que el chocolate se derritió por completo, añadir el queso mascarpone.

Mojar el molde con agua.
Escurrir bien.

Cubrir el molde con papel film.

Colocar la preparación dentro del molde.
Emparejar la superficie.
Disponer el rectángulo de bizcochuelo por encima.

Humedecer el bizcochuelo con una mezcla de almíbar y licor de cacao.
Conservar en la heladera hasta que la preparación esté consistente.
Retirar y desmoldar.

Quitar el papel film.
Cargar la manga con la boquilla rizada y crema chantillí.
Formar copos sobre los bordes inferiores de la preparación.

Rellenar un cartucho de papel con chocolate blanco fundido a baño María, cortar la punta.
Comenzar a diseñar una guarda para superficie del budín.
Trabajar sobre papel blanco.

Continuar hasta terminar la guarda.
Una vez terminada la guarda, crear cinco o seis arabescos individuales.
Esperar que sequen y desprenderlos del papel.

Presentar la guarda de chocolate sobre la superficie del budín; fijarla con un poquito de crema chantillí.
Producir un copo de crema chantillí en cada esquina y ubicar unos arabescos.
Colocar otro arabesco sobre la guarda.
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